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  • ivanjiron

¿Será que de verdad necesito terapia?

Esta es una decisión delicada. Puede ser que no te sintás muy seguro de necesitarla, tus problemas no son tan severos; puede ser que te estés resistiendo a la idea –después de todo, no estoy loco, ¿o sí? –; puede ser que ya hayás ido antes a terapia y te haya ido "fatal"; o puede ser que simplemente no creás en los psicólogos... y todo esto está bien, pero antes dejar de leer hacete estas preguntas:


  • ¿Existen en tu historia un evento, un recuerdo o una época tan fuertes que te ha costado pasar la página y seguir adelante?

  • ¿Sentís que tu vida está en un punto muerto?

  • ¿Estás pasando procesos de cambio tan fuertes que te cuesta mantener el juego en orden?

  • ¿Te estás enfrentando a un hábito o situación repetitiva en tu vida que de verdad te afecta? ¿Sentís que cada vez que estás a punto de lograrlo algo siempre pasa?

  • ¿Sentís que no estás dando todo lo que tu potencial podría dar? ¿Que no importa cuánto te esforcés todo siempre sale igual?

  • ¿Te cuesta desarrollar hábitos de autocuidado? ¿Ponerle límites a las otras personas?

  • ¿Estás viviendo en una relación en la que te sentís agredido, disminuido o humillado?

  • ¿Se podría decir que en tu vida, ser bueno es malo?

  • ¿En tu vida hay secretos que simplemente son demasiado pesados para llevarlos a cuestas?

  • ¿Sentís que nadie te entiende?

  • ¿La injusticia o la envidia son las constantes en tus relaciones interpersonales?

  • ¿Sentís que tu tiempo no tiene importancia? ¿Que da igual si llegás o no? ¿Que de por sí nadie espera nada bueno de vos?


La lista podría ser mucho más larga, pero creo que la idea está clara desde las primeras preguntas; decir que sí, a cualquiera de todas estas preguntas, es para muchos, suficiente motivo para buscar ayuda.


Estamos de acuerdo, puede ser que seás "más fuerte" que esas personas que buscan terapia por tener una sola de las situaciones de la lista, que vos tengás más aguante, pero personalmente me parece la vida no debería ser una carrera de resistencia que la gana la persona que aguantó más patadas, o golpes, o agresiones, o problemas, o traumas. Yo lo veo de esta manera: si yo voy caminando y siento una piedrita en mi zapato, es probable que yo me detenga un momento, me quite el zapato y busque la condenada piedrita antes de continuar; ¿qué sentido tiene seguir caminando con una piedra, que con la fricción y el movimiento es capaz de romperme la piel del pie y haceme una lesión?¿Debería de esperarme a tener una infección, o a no poder dar un paso más?


Te propongo algo, ya que llegaste hasta acá te ofrezco un par de puntos a considerar:

  • La terapia psicológica no es igual a una consulta de doctor, ni a la conversación con un amigo. En este link, vas a encontrar algunas de las preguntas más frecuentes que nos hacemos todos cuando estamos considerando la terapia como opción.

  • Si ya has probado terapia antes y no te gustó, te recomiendo volver a intentar con un especialista diferente, algunos de nosotros tenemos perfiles en redes sociales o páginas web en las que los pacientes, con los que hemos trabajado antes, hablan del estilo de cada uno; buscá una referencia valiosa entre tus conocidos (ojalá nadie de tu familia, a menos que estén dispuestos al trabajo en psicología familiar); tomate el tiempo de buscar un tereputa con el cual te podás sentir identificado o cuando menos, cómodo.

  • En psicología, existen muchísimos enfoques y estilos para el desarrollo de tu proceso terapéutico. Dicen mis pacientes, que mi estilo es relajado e informal, pero que soy demasiado directo para decir las cosas. Si necesitás ayuda para entender qué implica cada uno de los enfoques principales en terapia, podés leerte este artículo, está un toque largo, pero es fácil de leer.

  • Si bien ir a terapia no siempre es "lindo", y algunos de los temas que se hablan son realmente fuertes, la terapia no debería jamás irrespetar tus valores o sistema de creencias. No obstante, tomá en cuenta que una guía espiritual y un proceso de psicoterapia son dos cosas completamente diferentes.

  • Ir a terapia no implica estar loco. De hecho, curiosamente las personas trastornos mentales más complejos pocas veces buscan ayuda terapéutica (¿porqué lo harían si ellos están seguros de que las cosas son como ellos creen).

  • Para algunas personas (sobretodo hombres) ir a terapia es sinónimo de debilidad; esta idea viene de la idea de que el "hombre que se respeta resuelve sus cosas él sólo" o "sólo pide ayuda cuando se da por vencido" ¿Se imaginan convertir en fracaso cada vez que uno enfrenta una situación complicada? Pues lamentablemente, las investigaciones apuntan a que esta es una de las razones por las cuales el índice de suicidio es mayor en hombres que en mujeres.

​En realidad, cuando uno habla con una persona que ha tenido la experiencia de llevar terapia con un especialista con el cual puede sentirse cómodo, uno se da cuenta de que la terapia no es una actividad absurda, no es una estupidez, ni señal de debilidad. La terapia es un espacio en que uno se da la oportunidad para verse a sí mismo con compasión y sin juicios, para poder poner su vida en orden. Dale, date la oportunidad, lo peor que puede pasar es que no funcione, cierto, pero haciendo el balance de costo/oportunidad ¿No te parece que vale la pena el riesgo?


Un abrazo, y que estés bien.




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